Fecha de publicación: 17 de Febrero de 2026 a las 16:14:00 hs
Medio: INFOBAE
Categoría: ESPECTACULOS
Descripción: La conductora compartió la diversión de sus dos niñas con las de Evangelina Anderson, la Joaqui y Valu Cervantes
Contenido: Wanda Nara, Evangelina Anderson, La Joaqui y Valu Cervantes forjaron una relación cordial durante las grabaciones de MasterChef Celebrity (Telefe), pero fueron sus hijas quienes llevaron ese vínculo un paso más allá y se convirtieron en verdaderas amigas. El tiempo compartido detrás de cámaras y la coincidencia de vivir en el mismo edificio e ir al mismo colegio, en el caso de las hijas de Wanda y Evangelina, permitió que la relación se afianzara y trascendiera lo profesional y lo mediático.
No es una sorpresa, entonces, que las niñas pasen tiempo juntas y que sus madres compartan esos momentos en redes sociales. En esta ocasión, fue Wanda Nara quien se encargó de cuidar a las siete pequeñas y organizar una tarde de juegos en la plaza. “El lugar más lindo de la infancia: la plaza”, escribió la conductora del reality de cocina en un video de sus historias, donde se las ve corriendo, riendo y jugando a esconderse mientras Wanda cuenta para luego salir a buscarlas.
Una imagen borrosa de las niñas en pleno juego irrumpió en las redes de Wanda, que solo agregó un emoji de corazón atravesado por una flecha, dejando en claro la alegría que le produce ver a sus hijas junto a sus amigas disfrutando de la niñez. La tarde avanzó y, cuando ya había caído la noche, Wanda compartió otra postal con el mismo emoji, acompañada por la frase: “Se nos hizo de noche en la plaza”, reflejando cómo el tiempo compartido se extendió sin que nadie quisiera volver a casa.
La jornada de amistad y juegos no terminó allí. Al regresar, Valentino López, el hijo mayor de Wanda y Maxi López, decidió esperar a las niñas con un asado, convirtiendo la reunión en una verdadera celebración familiar. Sobre una tabla de madera, los pedazos de carne y chorizo fueron los protagonistas, acompañados por una ensalada. “Asadito de Valu para todas las amiguitas de sus hermanitas”, escribió Wanda, orgullosa del gesto de su hijo y del clima de camaradería que se vive en su familia.
Las publicaciones no solo mostraron la importancia de cultivar amistades en la infancia, sino también el valor de los pequeños rituales familiares y la integración entre distintas generaciones. El entusiasmo de las niñas, la dedicación de Wanda y la participación activa de Valentino dejaron en evidencia cómo, en medio de rutinas agitadas y agendas mediáticas, el tiempo compartido al aire libre y los encuentros sencillos se convierten en recuerdos imborrables. Así, las hijas de cuatro figuras reconocidas encontraron en la plaza, los juegos y una comida casera el escenario ideal para fortalecer lazos y vivir la infancia a pleno.
Dos semanas atrás, en MasterChef se vivió una gala especial para Anderson que se tuvo que enfrentar cara a cara con uno de sus mayores rechazos: la carne. Afectada, con lágrimas en los ojos y tratando de mantenerse en pie, la modelo que es vegetariana y que asegura que nunca probé carne definió la experiencia con una frase contundente: “Es una tortura”.
Mientras los especialistas detallaban las diferencias entre un novillo Hereford criado a pastura y uno Angus recriado a grano, Evangelina fue la primera en quebrarse y descomponerse. Incluso, debió cambiar su lugar con el Chino Leunis, para estar más alejada del escenario principal de la noche. Con el cuerpo tenso y la mirada esquiva, intentó sostener la situación con respeto, pero sin poder ocultar su malestar. “Yo estoy intentando ver, porque siento que es una falta de respeto a los carniceros, pero en cuanto puedo desvío la mirada y pienso en cosas lindas”, confesó, generando preocupación tanto en el jurado como en sus compañeros.
A pesar de esto logró superar el desafío, cocinó un plato con proteína animal y le rindió homenaje a Lola y Emma, sus dos hijas, y a las hijas de Wanda. Frente al jurado, integrado por Damián Betular,Germán Martitegui y Donato de Santis, Evangelina presentó su plato con un suspiro previo que anticipaba la tensión del momento. El nombre elegido fue “FLIE”, una sigla cargada de emoción. “Es en honor a mis dos hijas y a sus amiguitas”, explicó. “Son mis dos hijas y las dos hijas de Wanda. Se aman, son como hermanas. Son como sobrinas para mí”.
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