Fecha de publicación: 15 de Enero de 2026 a las 02:11:00 hs
Medio: INFOBAE
Categoría: GENERAL
Descripción: Las autoridades informaron que la aeronave fabricada por McDonnell Douglas impactó edificios cercanos tras un incendio en el motor izquierdo poco después del despegue la madrugada del 4 de noviembre de 2025
Contenido: El accidente del avión de carga MD-11F en Louisville, ocurrido en noviembre del año pasado, dejó una consecuencia devastadora: quince personas perdieron la vida, entre ellas los tres miembros de la tripulación y doce personas en tierra. La tragedia, que involucró a una aeronave de UPS fabricada por McDonnell Douglas (ahora parte de Boeing), ha vuelto a poner en el centro del debate los controles de seguridad en la industria aeronáutica.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) reveló en su informe que las fracturas detectadas en el conjunto que sostenía el motor izquierdo podrían haber sido un factor determinante en el siniestro. Aunque la causa oficial aún no se ha comunicado, los investigadores informaron que la pieza afectada ya presentaba un historial de fallas previas en al menos otros tres aviones, incluyendo cuatro fracturas similares.
Según los datos de la NTSB, Boeing había emitido en el año 2011 una carta de servicio advirtiendo sobre la posibilidad de que este tipo de fracturas comprometiera la seguridad de vuelo. En ese documento, la compañía señalaba que tales daños “no resultarían en una condición de vuelo segura”, reiteraron los investigadores en el informe.
El vuelo accidentado partió de Louisville hacia Hawái el 4 de noviembre, pero un incendio en el motor izquierdo poco después del despegue desencadenó la tragedia. La aeronave terminó impactando contra varios edificios, incluida una planta de reciclaje de petróleo ubicada en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional Muhammad Ali.
La investigación también apunta a discrepancias en los protocolos de inspección. Mientras que la carta de Boeing recomendaba revisar la pieza afectada cada 60 meses, la política de UPS establecía una revisión cada 72 meses. De acuerdo con el informe, la última inspección de la pieza en cuestión se realizó el 28 de octubre de 2021, es decir, 49 meses antes del accidente.
El informe inicial de la NTSB detalló que los rodamientos del motor se habían lubricado dos semanas antes del siniestro, el 18 de octubre de 2025. Además, las orejetas que fijaban la pieza fracturada y otros dispositivos de acoplamiento no estaban sujetas a inspecciones especiales hasta después de varios miles de ciclos de vuelo.
Ante el impacto del accidente, Boeing recomendó la inmovilización de todos los modelos MD-11 durante la investigación. La Administración Federal de Aviación (FAA) también ordenó una prohibición temporal de vuelo para estos aviones, advirtiendo que un desprendimiento similar de motor podría “resultar en la pérdida de la seguridad del vuelo y el aterrizaje”.
En un comunicado, un representante de Boeing transmitió su apoyo a la investigación de la NTSB y las condolencias de la empresa a las familias de las víctimas. No obstante, la compañía evitó referirse directamente a las conclusiones del informe y al debate sobre sus estándares de control de calidad, una cuestión que viene generando presión sobre el fabricante en los últimos años.
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