Menú Responsive Foundation

Fecha de publicación: 14 de Enero de 2026 a las 11:35:00 hs

COMPARTIR NOTICIA

WhatsApp Facebook

Medio: INFOBAE

Categoría: GENERAL

Francia registra más muertes que nacimientos por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial

Portada

Descripción: El Instituto Nacional de Estadística y de Estudios Económicos (INSEE) confirmó que el número de fallecidos superó al de nacidos, una situación que no ocurría hacía más de 80 años

Contenido: En 2025, y por primera vez desde la finalización de la Segunda Guerra Mundial, hace más de ocho decadas, Francia reportó un número mayor de muertes que de nacimientos, según datos oficiales publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística y de Estudios Económicos (INSEE).

Este hito demográfico marca un giro histórico y erosiona la tradicional ventaja de Francia sobre otros países de la Unión Europea en términos de crecimiento poblacional.

Durante 2025, INSEE registró un total de 651.000 muertes y 645.000 nacimientos, lo que representa el menor número de nacimientos desde 1942. Esta diferencia refleja una tendencia que se ha acentuado desde la pandemia de COVID-19, con una caída sostenida en la natalidad y una población cada vez más envejecida.

Desde 2011, el número anual de nacimientos ha descendido un 23,6%, una reducción que, según el demógrafo Gilles Le Minez, “es uno de los hechos más llamativos de los últimos años”.

El descenso de la natalidad afecta incluso a la franja de edad más fértil, entre 25 y 34 años, tradicionalmente el motor de los nacimientos en Francia. Le Minez subrayó: “La velocidad a la que han disminuido los nacimientos en los últimos años es uno de los hechos más destacados”.

La tasa de fecundidad descendió en 2025 hasta 1,56 hijos por mujer, su nivel más bajo desde la Primera Guerra Mundial y muy por debajo del 1,8 previsto en las proyecciones del consejo asesor de pensiones. En 2023, Francia ocupaba el segundo lugar en la Unión Europea con una tasa de fecundidad de 1,65, solo superada por Bulgaria con 1,81.

El cambio demográfico tiene consecuencias directas sobre la economía y las políticas sociales. El descenso de la natalidad y el aumento de la longevidad presionan el sistema de pensiones y el gasto público. La Oficina Nacional de Auditoría Pública advirtió el mes pasado que este nuevo escenario obligará a incrementar el gasto público hasta niveles similares a los registrados durante la pandemia, al tiempo que se reduce la base impositiva.

El economista Philippe Crevel, del Think Tank Cercle d’Epargne, explicó: “Con la jubilación de las grandes generaciones nacidas en los años 60, las tensiones en el mercado laboral y los problemas de fuerza de trabajo aumentarán rápidamente en los próximos años”.

La propia estructura de la población está cambiando: la esperanza de vida alcanzó máximos históricos en 2025, con 85,9 años para las mujeres y 80,3 para los hombres. Además, el porcentaje de personas mayores de 65 años llegó al 22%, igualando prácticamente la proporción de menores de 20 años.

A pesar de que las muertes superaron a los nacimientos, la población francesa creció ligeramente hasta los 69,1 millones de habitantes, impulsada por un saldo migratorio neto estimado por INSEE en 176.000 personas.

Ante la gravedad de las cifras, el presidente Emmanuel Macron pronunció en enero de 2024 un discurso en el que llamó a un “rearme demográfico”. Entre las medidas anunciadas se encuentra la creación de un plan nacional contra la infertilidad y la modificación del sistema de licencias parentales. La nueva licencia, de hasta dos meses por progenitor, entrará en vigor en julio de 2026 y será retroactiva para los padres de hijos nacidos a partir del 1 de enero de ese año.

Organizaciones de planificación familiar han elogiado la iniciativa, aunque advierten que no existen garantías de que estas reformas logren revertir la tendencia. Diversos factores inciden en la decisión de tener hijos: la conciliación entre vida laboral y familiar, la disponibilidad de servicios de atención a la infancia, la estabilidad en el empleo y el acceso a una vivienda adecuada.

La socióloga Laura Toulemon afirmó: “Las mujeres son cada vez más conscientes del alto precio que pagan por la maternidad. Su tolerancia frente a la carga de tener hijos es menor, incluso entre los adultos jóvenes, que no quieren ser discriminados”.

El contexto social y laboral actual, sumado a la percepción de que la maternidad puede suponer una penalización profesional, ha llevado a muchas personas jóvenes a postergar o renunciar a la idea de formar una familia numerosa. Sin un cambio estructural en las políticas públicas y en la percepción social de la maternidad y la paternidad, la tendencia demográfica podría continuar agravándose en los próximos años.

Imágenes adicionales
Imagen relacionada 1 Imagen relacionada 2

Leer más

Visitas: 0