Fecha de publicación: 11 de Enero de 2026 a las 16:27:00 hs
Medio: INFOBAE
Categoría: GENERAL
Descripción: A los 59 años, el actor reflexionó sobre el envejecimiento al recibir un reconocimiento a su carrera
Contenido: Adam Sandler fue reconocido el pasado 10 de enero con el Career Achievement Award durante la ceremonia de los AARP Movies for Grownups Awards, celebrada en Beverly Hills.
Al recibir el galardón, el protagonista de Happy Gilmore, de 59 años, ofreció un discurso centrado en el paso del tiempo y el envejecimiento, que estructuró en una lista de “10 razones” por las que, según sus propias palabras, sabe que ya está “jodidamente viejo”.
Desde el comienzo, el actor dejó claro el tono humorístico de su intervención con un discurso cargado de exageraciones y referencias corporales, que generó risas constantes entre los asistentes.
“La otra vez tuve que tomarme un Viagra solo para poder orinar y, por supuesto, tuve que llamar a mi médico porque el pis me duró más de cuatro horas”, dijo.
En los siguientes puestos de su lista, el artista describió que la forma en la que reacciona su cuerpo en situaciones cotidianas ya es diferente a cuando era más joven
“Cuando me siento, suena como si un tráiler pasara por encima de una familia de langostas crujiéndose los nudillos y comiendo caramelos explosivos. Mi lengua ya solo tiene una papila gustativa. Todo lo que como sabe a avena, excepto la avena, que sabe a vaselina”, bromeó.
Adam Sandler también habló de las adaptaciones que ha tenido que hacer en su día a día. Al mencionar el tamaño de la letra que utiliza en su teléfono móvil, explicó que sus mensajes pueden leerse “por cualquiera que vaya sentado junto a la ventana en un vuelo de Delta”, en alusión a lo grandes que son las fuentes que necesita para poder ver con claridad.
En otro momento, añadió que a menudo tiene que “usar toallitas húmedas especiales en el pene”. La enumeración continuó con referencias a su cuerpo y a situaciones sociales vinculadas al paso del tiempo. “Cuando me tiro al fondo de la piscina, la mayor parte de la piel de mi espalda se queda flotando en la superficie”, dijo en el sexto punto.
Sobre los reencuentros con antiguos compañeros de escuela señaló que pasa “casi toda la noche diciendo: ‘Siento mucho oír eso’”.
El actor también confesó que ninguna de las uñas de sus pies parece tener el mismo color. Según explicó, al quitarse los calcetines, el resultado se parece a “una caja de crayones de Crayola”.
En uno de los momentos más comentados del discurso, Adam Sandler relató que recientemente llamó, en tono de broma, a la sede de una empresa de pañales para adultos.
“Llamé a la central de Depend y les pregunté si alguna vez habían pensado en entrar en el negocio de los pantalones deportivos. Mis testículos están tan caídos que ahora tengo que caminar usando cuatro zapatos”, comentó.
Para cerrar sus “10 razones”, el actor se refirió a su relación con el cine actual y con las películas que recibe durante la temporada de premios. Contó que, al utilizar la aplicación con los screeners de la Academia, apenas logra mantenerse despierto unos minutos por título, aunque inicia la reproducción de decenas de ellos.
Dirigiéndose a los colegas presentes, afirmó: “Me encantaron los primeros 30 segundos de todas sus películas”. Más allá del tono humorístico, la estrella de Hollywood concluyó su discurso con una reflexión sobre su futuro profesional.
“No sé cuánto tiempo me queda: 60, 70 años, 80 como mucho, quizá 90 si empiezo a entrenar y a tomar creatina. Les prometo a todos los que están aquí esta noche que haré al menos 50 películas más antes de morir, y por lo menos 25 de ellas serán buenas”, expresó.
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