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Fecha de publicación: 11 de Enero de 2026 a las 11:29:00 hs

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Medio: INFOBAE

Categoría: GENERAL

Netanyahu dijo que Israel e Irán volverán a ser “aliados leales” una vez que caiga el régimen de los ayatolás

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Descripción: Además, reiteró el apoyo de su país a la lucha por la libertad de los iraníes y condenó “con firmeza las masacres masivas de civiles inocentes”

Contenido: Benjamin Netanyahu expresó este domingo su deseo de que el pueblo iraní sea liberado del “yugo de la tiranía”, en medio de las crecientes tensiones en el país persa tras dos semanas de protestas contra el régimen de los ayatolás. Israel respalda la movilización de la población iraní y sigue atentamente los acontecimientos, mientras que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) permanecen en estado de alerta ante un posible aumento de la inestabilidad regional.

El primer ministro remarcó que “el pueblo de Israel, y el mundo entero, están asombrados por el tremendo heroísmo de los ciudadanos iraníes” que desafían a las autoridades. En una reunión con su gabinete, el jefe de Gobierno expresó: “Todos esperamos que la nación persa se libere pronto del yugo de la tiranía, y que cuando llegue ese día, Israel e Irán vuelvan a ser aliados leales en la construcción de un futuro de prosperidad y paz para ambos”. Además, reiteró el apoyo de su país a la lucha por la libertad de los iraníes y condenó “con firmeza las masacres masivas de civiles inocentes”.

El ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Saar, insistió en este respaldo a los manifestantes y señaló la diferencia entre la ciudadanía y el régimen iraní: “Apoyamos la lucha del pueblo iraní por la libertad y les deseamos éxito”. Enfatizó, además, que su país “no tiene hostilidad con la población iraní”, pero sí mantiene una posición firme contra el régimen de los ayatolás.

Las protestas en Irán comenzaron el 28 de diciembre, impulsadas inicialmente por el aumento del coste de vida. Con el pasar de los días, el movimiento se transformó en un abierto desafío a las autoridades religiosas. Según la ONG Iran Human Rights (IHRNGO), la represión ha causado al menos 192 víctimas mortales. Además, el país sigue sin acceso a Internet, con continuas denuncias de detenciones y violencia contra manifestantes.

Ante este escenario, las FDI informaron que siguen de cerca los sucesos en territorio iraní y realizan revisiones constantes de su postura, bajo el liderazgo del jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir. Un portavoz militar declaró que “las Fuerzas de Defensa de Israel están preparadas defensivamente y mejoran de manera permanente sus capacidades y disponibilidad operativa”.

Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, advirtió el domingo que cualquier ataque estadounidense desencadenaría represalias directas: “Tanto los territorios ocupados (Israel) como todos los centros militares, bases y barcos de Estados Unidos e Israel en la región serán objetivos legítimos”. Esta afirmación responde a las recientes amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, quien advirtió con intervenir si Irán no detiene la represión interna.

El trasfondo de esta escalada incluye el precedente de la llamada “guerra de los doce días” en junio, cuando Israel atacó instalaciones militares y nucleares iraníes, lo que motivó una respuesta armada de Teherán con misiles y drones. Estados Unidos intervino brevemente durante ese episodio, dirigiendo su ofensiva contra tres emplazamientos nucleares iraníes.

En el ámbito internacional, Israel ha intensificado la presión diplomática. Saar solicitó ante la Unión Europea, especialmente al ministro del Interior alemán Alexander Dobrindt, que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán sea designado como organización terrorista. “Ya es hora de clasificar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán como organización terrorista en el marco de la Unión Europea”, planteó el ministro de Exteriores israelí en Jerusalén.

El régimen de Irán responsabiliza tanto a Israel como a Estados Unidos de agravar la crisis por medio de “incitaciones y apoyo a la violencia”. En una carta reciente a las Naciones Unidas, Teherán acusó a ambos países de “fomentar la inestabilidad y violencia” y señaló una “coordinación evidente” destinada a desestabilizar el Estado iraní.

Mientras la tensión y las protestas continúan, el ejército israelí mantiene una postura de máxima vigilancia. Las FDI recalcaron que su prioridad es proteger a la población de Israel frente a cualquier amenaza proveniente de la región.

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