Fecha de publicación: 10 de Enero de 2026 a las 07:45:00 hs
Medio: INFOBAE
Categoría: GENERAL
Descripción: Las autoridades federales pidieron reducir la exposición al exterior debido a condiciones atmosféricas persistentes que favorecen la concentración de partículas en zonas urbanas y valles
Contenido: Cerca de tres millones de personas en el noroeste de Estados Unidos permanecen bajo una alerta de salud pública por estancamiento del aire desde el viernes 9 de enero de 2026, según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS), que advierte sobre riesgos por el incremento de partículas contaminantes en superficie. La medida impacta principalmente a residentes de Oregón y una franja de Washington, donde las condiciones meteorológicas han limitado la dispersión de contaminantes en los valles y áreas urbanas.
De acuerdo con el National Weather Service (NWS), la advertencia se extiende a los condados de Klamath, Lake, Douglas, Curry, Josephine y Jackson, así como al Valle de Willamette, Valle de Tualatin, Portland, North Clark County Lowlands y el área metropolitana interna de Vancouver. El aviso se mantiene vigente hasta la mañana del domingo 11 de enero. El organismo federal ha solicitado a la población limitar las actividades al aire libre y seguir las recomendaciones de las autoridades locales. Según la Agencia de Protección Ambiental (EPA), los niveles de calidad del aire en partes de Oregón alcanzan valores “no saludables para grupos sensibles” y “no saludables” para la población general.
El fenómeno de estancamiento atmosférico, registrado con frecuencia en los meses fríos, se ve potenciado por la topografía de los valles y la presencia de inversiones térmicas. Según el NWS, estas condiciones favorecen la acumulación de contaminantes y motivan la adopción de restricciones temporales para el uso de dispositivos que emiten humo, como estufas de leña. La recomendación oficial incluye la suspensión de quemas al aire libre para evitar un aumento en los niveles de partículas.
El Servicio Meteorológico Nacional ha identificado como zonas bajo advertencia los principales valles y varias áreas urbanas de Oregón y el suroeste de Washington. Entre los territorios afectados figuran:
De acuerdo con el NWS de Portland y Medford, el estancamiento del aire se debe a la prevalencia de vientos débiles y ausencia de precipitaciones. Las condiciones impiden la dispersión de partículas contaminantes, lo que incrementa los riesgos para la salud, especialmente entre personas con enfermedades respiratorias preexistentes. En su sitio oficial, el NWS subrayó que “la calidad del aire en deterioro puede causar problemas a personas con afecciones respiratorias”.
La advertencia responde a la acumulación de contaminantes en superficie, fenómeno que ocurre cuando las condiciones meteorológicas impiden la ventilación natural en los valles. Según la EPA, la exposición a niveles elevados de partículas puede afectar a personas con asma, enfermedades pulmonares o cardíacas, así como a niños, adultos mayores y embarazadas. Los datos oficiales recopilados por la EPA en el portal AirNow muestran que varias estaciones en Oregón superan los 150 puntos en el índice AQI (Air Quality Index), umbral considerado “no saludable”.
La EPA define como “no saludable para grupos sensibles” los valores del índice AQI superiores a 100, umbral a partir del cual se recomienda limitar actividades al aire libre para quienes forman parte de grupos vulnerables. Cuando el índice AQI supera los 150 puntos, la recomendación se extiende a la población general.
Las autoridades estatales y federales han publicado una serie de recomendaciones para la población afectada. El Departamento de Calidad Ambiental de Oregón y la Agencia de Ecología de Washington sugieren:
En declaraciones recogidas por Newsweek, el NWS de Portland señaló: “Las personas con enfermedades respiratorias deben seguir las recomendaciones de sus médicos durante episodios de mala calidad del aire, especialmente en caso de que se active una alerta de calidad del aire en su zona”.
El Servicio Meteorológico Nacional actualiza en tiempo real las advertencias a través de su sitio web. Según los informes consultados por Newsweek, las estaciones de monitoreo en Portland y el Valle de Willamette muestran índices de calidad del aire que oscilan entre “moderados” y “no saludables para grupos sensibles”, con picos de mayor contaminación en las horas de mayor tráfico y actividad urbana.
La EPA mantiene disponible un mapa en AirNow donde se pueden consultar los niveles actuales de partículas en suspensión y el índice AQI para cada municipio. Las autoridades recomiendan a los residentes mantenerse informados a través de estos canales oficiales.
La alerta de estancamiento del aire se mantiene activa hasta la mañana del domingo 11 de enero, según el NWS. Los modelos meteorológicos anticipan que los sistemas de alta presión responsables de la acumulación de contaminantes comenzarán a perder fuerza ese día, lo que podría mejorar la ventilación y reducir los niveles de partículas en superficie. El NWS indicó a Newsweek que las advertencias se revisan cada pocas horas y se actualizarán en función de los datos más recientes.
La medida afecta a cerca de tres millones de residentes en el noroeste de Estados Unidos, según estimaciones publicadas por Newsweek y la EPA. Los centros educativos, hospitales y dependencias públicas han ajustado sus protocolos para proteger a los grupos más vulnerables. Las autoridades estatales insisten en la importancia de seguir las recomendaciones para minimizar la exposición a partículas contaminantes.
El Departamento de Salud de Oregón advierte que la exposición a altos niveles de partículas puede agravar síntomas en personas con enfermedades previas y afectar el desarrollo normal de actividades físicas, escolares y laborales. La recomendación oficial es reducir fuentes adicionales de contaminación y priorizar la consulta de fuentes institucionales para acceder a información actualizada.
La evolución de la alerta depende de las condiciones meteorológicas, que son objeto de monitoreo permanente por parte del NWS y la EPA. Las autoridades anticipan que la calidad del aire mejorará con el ingreso de sistemas frontales y el debilitamiento del sistema de alta presión. Las recomendaciones de salud continuarán vigentes mientras persistan las condiciones de riesgo.
Los organismos estatales y federales mantendrán la vigilancia de los índices de contaminación y publicarán nuevas actualizaciones en caso necesario. Hasta entonces, la prioridad de las autoridades es proteger la salud pública y reducir la exposición a contaminantes en las áreas bajo advertencia.
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