Fecha de publicación: 9 de Enero de 2026 a las 08:03:00 hs
Medio: INFOBAE
Categoría: GENERAL
Descripción: Un estudio de la Universidad de Michigan reveló que los estándares rígidos y la búsqueda de la perfección llevan a muchas personas a renunciar a sus rutinas de ejercicio. Los expertos proponen nuevas estrategias para lograr mayor constancia
Contenido: Un par de zapatillas deportivas nuevas, una playlist motivadora y un propósito firme: hacer ejercicio todos los días. Al cabo de una semana, las zapatillas permanecen en el armario y el propósito se diluye. Este escenario, tan común como silencioso, responde a un fenómeno que investigadores de la Universidad de Michigan y la Universidad Estatal de Kent acaban de analizar a fondo: la mentalidad de todo o nada que lleva a miles de personas a abandonar sus rutinas de ejercicio antes de convertirlas en hábito.
El estudio, publicado en la revista BMC Public Health y liderado por la científica del comportamiento Michelle Segar aportó una mirada novedosa sobre por qué, incluso quienes tienen la intención de entrenar, terminan renunciando.
“El pensamiento de todo o nada relacionado con el ejercicio surge cuando un plan de ejercicios específico se vuelve inviable”, explicó Segar. Además, agregó: “En ese momento, cuando las personas no pueden adherirse completamente a su plan (el ‘todo’), optan por no hacer ejercicio en absoluto en lugar de modificarlo”.
El equipo, que también integran Jen Taber, John Updegraff y Alexis McGhee-Dinvaut, reunió a 27 adultos de entre 19 y 79 años que, a pesar de sus intentos, no lograron mantener una rutina estable de actividad física. De acuerdo con la Universidad de Michigan, el fenómeno de “todo o nada” ya se había reconocido en contextos de alimentación y control de peso, pero hasta ahora no se había estudiado en profundidad vinculado al ejercicio.
Los investigadores identificaron cuatro componentes principales que conforman este bloqueo mental:
“La mentalidad de todo o nada genera altos costos para hacer ejercicio”, subrayó Segar. La fatiga y la sobrecarga diaria hacen que el esfuerzo inmediato de entrenar pese más que los beneficios percibidos. Así, no hacer nada se convierte en una “salida estratégica y deseable”, un mecanismo muchas veces inconsciente.
“Las decisiones de no hacer ejercicio a menudo se toman sin ser conscientes, por lo que es probable que las personas no sean conscientes de que renunciar a sus planes de ejercicio podría estar relacionado con una mentalidad de todo o nada”, agregó la investigadora.
El trabajo no solo describe el problema, sino que también ofrece alternativas. Para quienes sienten que el pensamiento de todo o nada les impide sostener una rutina, Segar recomienda tres cambios fundamentales:
Este estudio representa un primer paso para entender cómo una mentalidad rígida puede sabotear el bienestar físico, incluso en personas persistentes.
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