Fecha de publicación: 8 de Enero de 2026 a las 08:06:00 hs
Medio: INFOBAE
Categoría: GENERAL
Descripción: La leyenda del rock and roll hubiese celebrado hoy un nuevo cumpleaños. Sus trajes y peinados perduran como referentes de una personalidad y fuente de inspiración para la cultura pop contemporánea
Contenido: Pocas figuras dejaron una marca tan profunda en la cultura visual del siglo XX como Elvis Presley, quien hoy hubiera celebrado un nuevo cumpleaños. Aunque su fallecimiento en 1977, a los 42 años, marcó el final de una era, su estilo perdura y sigue influyendo en la moda y la cultura pop.
Su capacidad para reinventar la imagen personal lo consagró como símbolo absoluto del vestir, con elecciones que desafían el paso del tiempo.
Desde los trajes de cuero negro hasta los emblemáticos enterizos blancos con aplicaciones brillantes, cada atuendo reforzó su presencia magnética y su vínculo con la música.
Los trajes blancos de Presley se convirtieron en sinónimo de su etapa más espectacular. En numerosas presentaciones de las décadas de 1960 y 1970, el cantante eligió enterizos de dos piezas con solapas anchas, decorados con detalles metálicos, aplicaciones circulares y motivos geométricos en el pecho y el cinturón.
Las aplicaciones brillantes y los bordados en zonas estratégicas, como el cinturón ancho, sumaban un aire de opulencia. El blanco contrastaba con camisas o bufandas interiores, a menudo en tonos rojos o claros, que completaban el conjunto. Mientras el peinado voluminoso y despeinado aportaba un toque rebelde.
En conciertos de la década de 1970, la bufanda clara alrededor del cuello se volvió un elemento recurrente, como se aprecia en imágenes donde Presley extiende los brazos o sostiene el micrófono en plena interpretación. Los trajes también exhibían grandes botones, gemas plateadas y motivos de estrellas, consolidando su carácter teatral.
Cinturones decorados, trajes de solapas amplias y aplicaciones brillantes fueron parte del sello visual que lo acompañó en la cima de su carrera.
En el especial televisivo de 1968, conocido como el ’68 Comeback Special, sorprendió con un look radicalmente distinto. Se presentó con un traje de cuero negro brillante compuesto por chaqueta de solapas anchas y pantalón a juego.
El escenario oscuro y la disposición circular del público creaban una atmósfera íntima, donde el foco recaía íntegramente en la figura del cantante. Su rostro se mostraba concentrado, con expresión serena, mientras sostenía una guitarra eléctrica y se sentaba en el centro de la escena.
El cuero negro, ajustado y reluciente, reforzaba la imagen de rebeldía asociada a sus primeros años, pero con una madurez y confianza renovadas. Este atuendo se convirtió en una de las imágenes más recordadas de la historia de la televisión musical, ya que reflejaba tanto la energía como la sofisticación de Presley.
A lo largo de su trayectoria, también optó por conjuntos claros, en tonos beige o blanco, que destacaban por la presencia de líneas y detalles dorados o metálicos. En algunas presentaciones, el pantalón acampanado combinaba con zapatos claros de punta, logrando un efecto visual elegante y moderno.
Uno de los elementos más característicos fue la incorporación de cinturones anchos con detalles ornamentales, aplicaciones de formas geométricas y bordados en zonas como el pecho y los costados del pantalón.
En determinadas imágenes, el traje blanco, aplicaciones brillantes en forma de estrellas y grandes botones, sumaban un aire de espectáculo propio de las grandes giras de los años setenta.
El estilo de Elvis Presley no se limitó a sus presentaciones. En la vida cotidiana, el cantante mostró una faceta relajada y moderna con camisas estampadas de manga corta, a menudo decoradas con notas musicales, dibujos y motivos llamativos.
En ambientes informales, como el hogar o sesiones de descanso, Presley optaba por pantalones oscuros y camisas claras, combinando confort y originalidad. En una imagen icónica, aparece acostado sobre un puff rojo, sosteniendo un teléfono azul y rodeado de objetos cotidianos, lo que revela su gusto personal por el diseño y los colores vivos.
Durante los años cincuenta, su look incluía sacos claros con patrones de cuadros, hombros marcados, pantalones oscuros y zapatos de charol negro con calcetines claros, un estilo clásico que reflejaba las tendencias de la época.
También, el peinado de Elvis se convirtió en una de sus señas de identidad más reconocibles. Su cabello, siempre voluminoso y peinado hacia atrás, completaba la imagen de estrella de rock y aportaba un aire de rebeldía y modernidad.
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