Fecha de publicación: 4 de Enero de 2026 a las 21:13:00 hs
Medio: INFOBAE
Categoría: GENERAL
Descripción: El actor reflexionó sobre el impacto emocional que le dejó su papel en la cinta y la importancia de buscar ayuda profesional para procesarlo
Contenido: Michael B. Jordan compartió recientemente detalles sobre el impacto emocional que le dejó dar vida a Erik Killmonger en la película Black Panther (2018). Durante una entrevista con CBS Sunday Morning, el actor explicó que necesitó acudir a terapia para “descomprimirse” después de sumergirse en la compleja psicología de su antagonista.
“Después de la película, se quedó conmigo un tiempo. Fui a terapia, hablé sobre ello, encontré la manera de simplemente descomprimirme. Y en ese momento todavía estaba aprendiendo que necesitaba desconectarme de un personaje”, dijo.
Por si fuera poco, el artista afirmó que la actuación es “un viaje solitario la mayor parte del tiempo”, explicando que desde las audiciones hasta la preparación del personaje se realiza en gran medida de manera individual.
“Hay mucha preparación, experiencia y recorrido. Aprendiendo sobre la marcha, me di cuenta de que ‘Oh, todavía tengo algo conmigo que necesito sacar’. Hablar realmente es importante”, señaló.
Asimismo, Michael B. Jordan recordó que meterse en la piel de Killmonger no fue sencillo, debido a que se aisló durante la preparación del personaje. “Erik realmente no conocía mucho del amor. Creo que Erik no lo experimentó. Tenía mucha traición, muchos sistemas fallidos a su alrededor que moldearon su ira y su frustración”, explicó.
El actor explicó que sumergirse en un papel con tanta carga emocional implica sacrificios personales. Durante la preparación, admitió que se mantuvo “aislado” y que no hablaba mucho con su familia, una medida que le permitió conectar profundamente con el dolor, la ira y la soledad que caracterizan a Killmonger.
El famoso enfatizó que estos momentos de aislamiento y reflexión fueron esenciales para construir un villano creíble, que fuera más que un antagonista de cómic y se convirtiera en un personaje con motivaciones palpables.
Jordan considera que la terapia y el diálogo con otros son herramientas esenciales para procesar estos efectos. “Aprender a desconectarse de un personaje es tan importante como interpretarlo”, comentó.
Esta perspectiva aporta un entendimiento más profundo del compromiso que requiere dar vida a personajes complejos y del impacto que estos pueden tener en la vida personal de un actor.
Además, Michael B. Jordan resaltó la importancia de reconocer la humanidad de los villanos en la narrativa cinematográfica. Erik Killmonger no era malvado por naturaleza; estaba moldeado por traiciones, desilusiones y sistemas que fallaron en protegerlo, un enfoque que le permitió al artista entregar una interpretación que resonó con millones de espectadores.
Black Panther, dirigida por Ryan Coogler, fue un éxito monumental para Marvel, no solo por su recaudación —$1.34 mil millones de dólares a nivel mundial— sino por su impacto cultural y social.
Incluso, Michael B. Jordan compartió pantalla con la difunta estrella Chadwick Boseman, así como con Lupita Nyong’o, Danai Gurira, Martin Freeman, Daniel Kaluuya, Letitia Wright y Winston Duke.
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