Fecha de publicación: 1 de Enero de 2026 a las 23:46:00 hs
Medio: INFOBAE
Categoría: GENERAL
Descripción: Sumar este sencillo hábito ayuda a reducir la sensación de pesadez y la hinchazón. Además, facilita el control del estrés y previene enfermedades crónicas. Recomendaciones de los expertos
Contenido: Durante la temporada de calor, muchas personas experimentan hinchazón abdominal debido a una combinación de hábitos alimentarios, consumo elevado de bebidas carbonatadas y alcohol, junto con factores fisiológicos como la deshidratación, la retención de líquidos y los cambios en el ritmo circadiano.
Este malestar, característico de los meses más cálidos, puede aliviarse con una acción sencilla: caminar después de comer. Investigaciones recientes respaldan la práctica de este hábito, señalando su aporte no solo en la reducción de la hinchazón, sino también en la mejora de la salud digestiva y la prevención de enfermedades crónicas.
La doctora Ana Cascú, médica clínica especialista en nutrición (MN 105261), explicó a Infobae que este hábito, realizado de forma suave y sostenida durante 15 a 20 minutos, ayuda a reducir la hinchazón porque estimula la motilidad gastrointestinal.
“El movimiento de la caminata favorece el vaciamiento gástrico y el tránsito intestinal, lo que disminuye la sensación de pesadez y distensión abdominal", dijo Cascú.
Además, mejora el retorno venoso y linfático y ayuda a movilizar líquidos que tienden a acumularse en piernas y abdomen al final del día, afirmó. “Desde el punto de vista metabólico, favorece la utilización de la glucosa, lo que reduce la sensación de inflamación”, indicó la experta. El ejercicio suave postprandial se presenta, así, como un aliado para el confort digestivo.
Además, la doctora brindó las siguientes recomendaciones para reducir la hinchazón, especialmente en verano:
Los científicos han comprobado que es caminar es bueno para todo: mantiene las articulaciones sanas, los problemas gastrointestinales a raya, favorece una buena calidad del sueño y mantiene el cerebro alerta. Entre sus principales aportes se encuentran:
Señaló que la actividad tiene un doble efecto: “Como tratamiento del deterioro cognitivo propio de la edad y el deterioro cognitivo leve o la demencia, además de preventivo de las demencias en general. Esta acción es potenciada por otras intervenciones como la dieta y la estimulación cognitiva”, completó el experto.
Y añadió: “Para lograr estos efectos la caminata debe ser vigorosa y regular; pero no está definido en forma unánime la duración, la regularidad y la intensidad. Un mínimo efectivo sería 30 minutos al día al menos 3 veces/semana (esta media hora por día puede ser subdividida en 3 tandas de 10 minutos cada una)”.
Finalmente, completó el médico: “Esta recomendación surge a partir de estudios que indican que 1-2 veces por semana de ejercicio vigoroso disminuirían la posibilidad de deterioro cognitivo en un 30 a un 40% y 3 o más veces semana del 40 al 50%. Trabajos más recientes elevan el tiempo a 150 minutos/semana (30 minutos, 5 veces/semana)”.
Un estudio del University College de Londres demostró que 30 minutos de actividad física moderada a vigorosa, como una caminata, y dormir al menos seis horas por la noche podrían contribuir a mejorar el rendimiento cognitivo al día siguiente.
Así, la caminata es una aliada no solo para una digestión saludable, sino para una buena salud en general.
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