Fecha de publicación: 29 de Diciembre de 2025 a las 13:09:00 hs
Medio: TN
Categoría: GENERAL
Descripción: La pediatra Mabel Carosella detalla los déficits nutricionales más comunes en la población infantil y subraya la importancia de la diversidad en la dieta. La clave está en incluir grupos de alimentos esenciales para asegurar el correcto desarrollo y salud de los más chicos.
Contenido: El problema más recurrente en la consulta pediátrica, según la Dra. Mabel Carosella (M.N. 88.429), es el déficit de micronutrientes. Este es un problema significativo, ya que en el país, el 70% de los niños presenta carencia de calcio y vitamina D, elementos cruciales para el crecimiento y la salud ósea futura. Además de estas carencias específicas, la especialista destaca una problemática general: la monotonía en las dietas infantiles. La falta de diversidad en los nutrientes lleva a los niños a consumir siempre los mismos alimentos, lo cual inevitablemente deriva en déficits de micronutrientes.
En este contexto, el grupo PROFENI, que reúne a 20 profesionales apasionados por la nutrición, trabaja para cerrar la brecha entre lo que el niño necesita y lo que la industria ofrece. Su foco está en la investigación, comunicación y en el desarrollo de alimentos funcionales, es decir, que mejoran la calidad nutricional de cada producto. El objetivo fundamental de PROFENI es llevar a la mesa de cada familia la mejor opción disponible en términos de nutrición.
Para combatir la falta de diversidad, la Dra. Carosella enfatiza la necesidad de prestar atención a los grupos de alimentos, más que a un alimento en particular.
Respecto a la dificultad que muchas madres manifiestan en la consulta (“Mi nene no come nada”), la pediatra explica que la realidad es que los niños sí comen, ya que la obesidad y el sobrepeso afectan hasta el 40% de la población infantil, pero no lo hacen de forma diversa. Aquí es donde entra el concepto de alimento ancla.
El alimento ancla es ese plato que el niño sí come, como los fideos, que suelen ser el más preferido por los chicos. La estrategia consiste en usar ese alimento como base e ir incorporando, de manera gradual, otros nutrientes, como alguna proteína o algún color (vegetal). Con persistencia, constancia y paciencia, es probable que en algún momento el niño acepte los otros alimentos a través del alimento ancla. Esta metodología, impulsada por especialistas como los que forman parte de PROFENI, busca construir hábitos alimenticios saludables y sostenibles desde la infancia.
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