Fecha de publicación: 9 de Abril de 2026 a las 09:14:00 hs
Medio: INFOBAE
Categoría: ESPECTACULOS
Descripción: El conductor planteó la inquietud durante un diálogo espontáneo con el actor que derivó en profundas reflexiones sobre experiencias escolares
Contenido: La visita de Gonzalo Heredia a Otro día perdido dejó a Mario Pergolini en una situación inesperada al abordar el tema de los estudios. La conversación giró de manera abrupta hacia la educación secundaria del actor, generando un momento de tensión en el programa.
Heredia compartió sus orígenes familiares y recordó su propio paso por la escuela: “Mi papá es mecánico y sigue trabajando, de hecho. Y yo estuve dos años ahí, dejé el secundario”, recordó. Pergolini, sin dudar, profundizó en el tema con una serie de preguntas directas: “¿No terminaste el secundario?”, lanzó. Luego, insistió: “¿Por qué no terminaste el secundario? ¿Lo querés terminar?”.
La respuesta de Heredia fue terminante. “No”, dijo, cortando cualquier especulación sobre una posible vuelta a las aulas. El conductor, sorprendido, reflexionó en voz alta sobre un patrón que se repite en el programa: “Es increíble. ¿Ustedes notaron la cantidad de gente que nos cruzamos acá, ya adulta, que no terminó el secundario? ¿Con qué cara le decís a tus hijos que vayan a terminar el colegio?”. La respuesta de Gonzalo fue espontánea: “Con esta”.
Durante el programa, el actor relató también que aunque dejó el secundario en tercer año y hasta intentó retomarlo en la modalidad nocturna durante un año y medio, finalmente volvió a abandonar. La pregunta sobre si alguna vez pensó en concluir los estudios reapareció. Esta vez, Heredia fue contundente: “¿Si me gustaría terminar? No, ahora no”, afirmó, cerrando el tema.
La conversación, que comenzó con detalles sobre la familia y los terapeutas que han acompañado al actor, se transformó en un debate sobre la educación y las expectativas sociales. En un momento, Pergolini recordó haberlo visto en la universidad y preguntó si había cursado estudios superiores. Heredia explicó: “Hice una maestría en la UNTREF de escritura creativa. Tuve que presentar ciertas credenciales o ciertos avales si no tenía los estudios terminados.”
La situación puso sobre la mesa la realidad de muchas personas adultas que, por diversas razones, no concluyen el ciclo secundario, a pesar de las exigencias sociales y familiares. El caso de Heredia, quien reconoció no tener la intención de retomar los estudios, abrió un debate en el programa sobre el valor y el significado de la educación formal en la vida adulta.
La presencia de Mario Pergolini al frente de Otro día perdido (El Trece) registró uno de los momentos con mayor carga emocional del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, cuando el conductor se quebró en vivo ante una carta manuscrita dirigida por una abuela a un soldado caído. La historia de Ignacio María Indino, combatiente fallecido en 1982, con un homenaje institucional sostenido por la escuela Euskal Echea. La carta, escrita durante el conflicto y conservada fuera del frente, fue el eje de un segmento que reunió testimonio de dos excombatientes y evidenció cómo los documentos personales mantienen vigentes los lazos sociales y la memoria de la comunidad.
Durante la transmisión, Pergolini recibió a Marcelo Lapajufker y José Cruz, quienes repasaron la trayectoria de Indino y la relevancia simbólica de la carta no entregada, elaborada “ad hoc” por integrantes de la institución vasca. La misiva, reveló el invitado, surgió como un proyecto de la escuela y se mantuvo inédita hasta que se redescubrió el vínculo con el soldado homenajeado: “Después me enteré y me puse en contacto con esa escuela y le di una charla a seiscientos chicos”, señaló quien custodió el documento original.
La secuencia cobró dimensión al conocerse que Ignacio María Indino, designado como estafeta por su conocimiento del inglés, perdió la vida el 11 de junio de 1982 durante un ataque aéreo de los Sea Harriers británicos, incidente en el que murieron tres soldados. El invitado describió la reacción institucional: “Me hice amigo de los directores, de los profesores, y los chicos contentos, quieren saber, hay un cartel con el nombre de Ignacio. Esas cosas sirven”. La escuela Euskal Echea sostiene un recordatorio permanente con su nombre y favorece espacios de transmisión de la memoria colectiva.
El momento televisivo, articulado en Otro día perdido, expuso la fragilidad emocional de Pergolini ante documentos históricos de fuerte carga afectiva. Al intentar leer la carta al aire, el conductor debió interrumpir la lectura, reconociendo: “Leí la primera parte y ya... No, la verdad que no puedo...”.
Visitas: 0