Fecha de publicación: 23 de Marzo de 2026 a las 13:55:00 hs
Medio: INFOBAE
Categoría: ESPECTACULOS
Descripción: El actor plasmó sus sentimientos junto a una foto retro para celebrar un año más en la vida de Mateo, su primogénito
Contenido: En los últimos meses, la vida de Luciano Castro estuvo marcada por un proceso de recuperación personal que atravesó polémicas sentimentales, una breve internación y un reencuentro profundo con sus afectos más cercanos. Lejos de la exposición mediática que lo acompañó durante sus décadas como galán de la televisión argentina, el actor optó por refugiarse en su intimidad y celebrar los pequeños grandes momentos junto a su familia. En esta oportunidad, la excusa perfecta fue el cumpleaños número 24 de Mateo, su hijo mayor, a quien le dedicó un tierno posteo en redes sociales.
En medio de una fecha tan importante, Luciano eligió sus historias de Instagram para homenajear al joven con una foto retro llena de emoción. En la imagen se lo pudo ver sosteniendo en brazos a su hijo recién nacido, en una postal que resume el amor y el orgullo que siente por él. “Felices 24, Mateo. Orgulloso de ser tu papá. Te amo”, escribió Castro, dejando en claro que, más allá de los focos y la fama, la familia sigue siendo su refugio y su mayor motivo de felicidad.
Mateo, a diferencia del resto de los hijos del actor, cultiva un perfil bajísimo y se mantiene completamente alejado de los flashes y las cámaras. Es el primer hijo que Luciano tuvo con una mujer ajena al mundo del espectáculo, y siempre prefirió el anonimato y la vida privada. Años después de su nacimiento, Castro vivió una relación de largo aliento con la locutora Elizabeth Vernaci, y más tarde inició un noviazgo con la modelo Sabrina Rojas, con quien tuvo a Esperanza y Fausto, ampliando la familia y sumando nuevas historias a su vida personal.
La relación entre Luciano y Mateo está marcada por la complicidad y la pasión compartida por el deporte, en especial el boxeo. En enero de 2018, cuando tenía apenas 16 años, el hijo mayor del actor decidió dar el salto al ring y debutó en una velada boxística realizada en Mar del Plata. Con un peso de 58 kilos, Mateo se enfrentó al balcarceño Franco Oliva y lo derrotó por puntos, recibiendo la ovación del público y el orgullo de su papá, que no se perdió ni un segundo de la pelea.
“Cuando se bajó del ring, no pudimos evitar darnos un abrazo y lagrimear un poco. Es que a Mateo lo conozco desde bebé, cuando Luciano ya lo llevaba al gimnasio que teníamos. Es un gran chico”, contó en su momento Charly Rodríguez, exboxeador profesional, entrenador de larga trayectoria e íntimo amigo de Castro. “Mateo siempre estuvo interesado por el boxeo. Desde hace unos siete meses se puso a entrenar en serio, con el objetivo de hacer su primera pelea. A algunos les lleva más tiempo aprender los fundamentos, pero él tiene una gran capacidad de aprendizaje. Vimos que estaba listo y, bueno, se dio… Para el poco tiempo que lleva, se le ven movimientos muy avanzados”, agregó Charly, figura clave del Macro Boxing Team, que suele organizar reuniones boxísticas de muy buen nivel.
El cumpleaños de Mateo fue una oportunidad para que Luciano Castro hiciera un balance de su propia historia y celebrara el recorrido de su hijo mayor. Lejos de los flashes y del ruido mediático, el actor eligió el camino del afecto y la gratitud, mostrando que, después de todo, lo más importante no es el éxito ni la fama, sino la familia y los vínculos construidos a lo largo de los años.
Así, mientras sigue avanzando en su proceso de recuperación y se prepara para nuevos desafíos profesionales, Castro demostró que la verdadera fortaleza está en los afectos y en la capacidad de reconocer lo que realmente importa. El homenaje a Mateo, el hijo que creció lejos de los flashes pero cerca del corazón de su papá, es una muestra más de que, en la vida, el amor y la gratitud siempre encuentran su lugar.
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