Menú Responsive Foundation

Fecha de publicación: 19 de Marzo de 2026 a las 00:53:00 hs

COMPARTIR NOTICIA

WhatsApp Facebook

Medio: INFOBAE

Categoría: ESPECTACULOS

La operación del periodista del tránsito Ernesto Arriaga para cumplir un gran sueño: “Lo llevo en el alma”

Portada

Descripción: El reconocido comunicador conversó con Teleshow sobre su pasó por el quirófano con una meta clara: recuperarse para volver al deporte que es su gran pasión en la categoría veteranos

Contenido: Ernesto Arriaga volvió a dar una muestra de su inconfundible energía y optimismo en un momento clave de su vida. El histórico periodista especializado en tránsito atravesó una nueva operación en una de sus rodillas con un objetivo claro: recuperarse para seguir activo y cumplir uno de sus grandes sueños, volver a jugar al rugby en la categoría de veteranos.

Con su estilo directo y carismático, Arriaga compartió el momento previo a ingresar al quirófano a través de un video que rápidamente generó repercusión entre sus seguidores. “Me voy a operar. Me van a operar la otra pierna. Todo en orden. Ahora voy a quirófano. Salgo dentro de dos horas. Vuelvo”, expresó con tranquilidad, mientras caminaba por la clínica vestido con la bata médica.

Lejos de mostrarse preocupado, el periodista eligió transmitir calma y entusiasmo. “Ya me operé la izquierda, ahora me opero la derecha. Y después voy a jugar al rugby de veteranos. Despacito, por supuesto”, agregó, dejando en claro que su motivación principal es volver a la actividad deportiva que lo apasiona desde toda la vida.

Incluso en ese contexto, no perdió su característico sentido del humor. “Espérenme todos los que me quieren, voy a volver. No me voy a quedar en la operación”, lanzó con una sonrisa, antes de despedirse con su clásico “¡Fium, fium! ¡Chau!”, una marca registrada de su estilo.

Horas más tarde, ya recuperado, Arriaga confirmó a Teleshow que la intervención fue exitosa y brindó detalles del procedimiento. Según explicó, además de la cirugía en los meniscos, el equipo médico aplicó un tratamiento innovador con plasma enriquecido. “Te sacan sangre, lo mejoran con vitaminas y te lo ponen adentro del menisco. Es una innovación espectacular que se hace a deportistas de alta competición”, contó, entusiasmado con las posibilidades de su recuperación.

La operación estuvo a cargo del doctor Artese, a quien definió como “un genio como cirujano”, y con quien mantiene plena confianza. En ese sentido, el periodista aseguró que este nuevo tratamiento podría permitirle una mejor evolución que la intervención anterior en su otra pierna.

La decisión de operarse no fue casual. Arriaga explicó que el dolor en la rodilla derecha era similar al que había sufrido previamente en la izquierda y que, teniendo en cuenta su nivel de actividad física, resultaba necesario intervenir para poder seguir adelante con su rutina. “Estoy jugando al rugby hace un tiempo en Veteranos de Olivos Rugby Club, Las Orcas”, reveló, reafirmando su compromiso con el deporte.

Su vínculo con el rugby es profundo y atraviesa generaciones. Hijo de Alejandro Arriaga, quien integró la selección argentina en la década del 30 y marcó un hito histórico al convertir uno de los primeros tries del equipo fuera del país, Ernesto creció en un entorno donde el deporte era parte esencial de la vida cotidiana. Además, su hermano también formó parte de Los Pumas, consolidando una tradición familiar ligada al rugby.

A lo largo de su vida, Arriaga no solo jugó, sino que también se desempeñó como entrenador y árbitro, roles que sigue ejerciendo con pasión. Incluso, su vínculo con el deporte se extendió al hockey, disciplina en la que también fue entrenador y juez. “Son cosas que uno lleva en el alma”, resumió.

Su historia deportiva es tan intensa como diversa. Fue finalista en los 100 metros llanos en la Argentina en 1971, ganó maratones, escaló montañas como el Aconcagua y el Lanín, y acumuló una larga lista de lesiones producto de su estilo de vida activo. “Me quebré tibia y peroné, clavícula, muñeca y rótula. Muy atlético y arriesgado”, enumeró con naturalidad, como quien repasa anécdotas de una vida plena.

Sin embargo, lejos de arrepentirse, Arriaga lo vive con orgullo. “Calavera no chilla”, afirmó, sintetizando su filosofía. Para él, cada experiencia forma parte de un camino que hoy lo encuentra agradecido, rodeado de su familia y con nuevos proyectos por delante.

En ese recorrido, el apoyo de su entorno fue clave. Su esposa María ocupa un lugar central en su vida, tanto en lo personal como en lo profesional. “Es mi sostén, mi apoyo laboral y psicológico”, destacó. También mencionó a sus hijos, nietos, amigos y mascotas, y valoró especialmente el cariño que recibió tras la operación.

“Tuve miles de mensajes preguntándome cómo estaba. Uno levanta lo que sembró”, reflexionó, emocionado por el acompañamiento de la gente. En tiempos donde la exposición suele venir acompañada de críticas, Arriaga resaltó que la mayoría de los mensajes fueron positivos, algo que atribuye a su forma de vincularse con el público.

Incluso en el quirófano, no perdió su esencia. Antes de ser anestesiado, contó que la médica le preguntó por el estado del tránsito y él comenzó a describir la situación de la Panamericana y la General Paz, como si estuviera al aire. “Me dormí hablando del tránsito”, relató entre risas.

Con la operación ya superada, Arriaga mira hacia adelante con entusiasmo. Su objetivo inmediato es la recuperación, pero en el horizonte aparece con fuerza su sueño: volver a la cancha. Aunque reconoce que será de manera progresiva y con cuidados (en la categoría de veteranos, donde el contacto es más limitado), su ilusión está intacta.

Mientras tanto, también planea proyectos personales junto a su esposa, como un viaje solidario en motorhome para ayudar a comunidades del interior del país. Una iniciativa que refleja otra de sus facetas: la vocación de servicio.

Así, entre quirófanos, recuerdos y nuevos desafíos, Ernesto Arriaga reafirma que la edad no es un límite cuando hay pasión, energía y ganas de seguir adelante. Porque, para él, cada obstáculo es apenas una pausa antes de volver a ponerse en movimiento. Y esta vez, con un objetivo bien claro: regresar al rugby.

Imágenes adicionales
Imagen relacionada 1 Imagen relacionada 2

Leer más

Visitas: 0