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Fecha de publicación: 5 de Marzo de 2026 a las 08:14:00 hs

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Medio: TN

Categoría: ESPECTACULOS

Juan José Campanella recordó el problema que tuvo para filmar “Parque Lezama”: “No sabíamos qué hacer con las cotorras”

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Descripción: El realizador habló con TN Show sobre su última película y el choque de valores que enfrentan sus personajes en la pantalla.

Contenido: La magia del cine no es solo un concepto etéreo. Cuando se indaga sobre las películas que hay y la manera en la que se plasman en la pantalla se podría decir que cada director se asemeja a un mago de la imagen. Para retratar la imagen y el sonido de las escenas que se graban con la cámara, muchas veces, los cineastas enfrentan más problemas de lo que alguien pueda imaginarse. Juan José Campanella puede dar fe de esto.

En una entrevista con TN Show sobre su última película Parque Lezama, el cineasta ganador del Oscar por El secreto de sus ojos habló de las complicaciones insólitas que tuvo cuando rodó el film con Luis Brandoni y Eduardo Blanco en plena Ciudad de Buenos Aires. “No sabíamos qué hacer con las cotorras”, comentó, entre risas.

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Al margen de la obra de teatro que transformó en una película, Parque Lezama tiene toda una historia de la nostalgia personal propia del realizador. Juan José Campanella vivió más de dos décadas pegado a ese espacio verde y era toda una aventura emocional lanzarse a rodar allí.

“La película también es un homenaje a Parque Lezama. Vos viviste más de 20 años cerca. ¿Cómo te sentiste grabando ahí, experimentando desde otro lugar?“, preguntó TN Show.

“Vivíamos a dos cuadras. Mi hijo se crio en el parque. Cuando uno filma uno se convierte de repente en un profesional, no en un ciudadano común. Entonces empecé a ver todos los problemas que había”, enfatizó Campanella, lejos de la nostalgia de caminar por aquel lugar emblemático de la ciudad.

El realizador, entonces, recordó entre risas el gran drama que se les metía en el rodaje. “Las cotorras, por ejemplo, ya no sabíamos qué hacer con las cotorras. Hay un trabajo de sonido muy fuerte en la película”, explicó.

El film tiene un hiperrealismo que otros films de Campanella no alcanzan, sobre todo a nivel sonido. Cuando TN Show le dijo que el canto de los pájaros está sumado al film de gran manera, el cineasta aclaró que fue una decisión artística.

“Lo incorporamos de manera subliminal. Son elecciones creativas. A las cotorras verdaderas no les importaba nada y le daban todo el día”, remarcó, con mucho humor.

El realizador, sin embargo, guarda un amor inconmensurable por ese espacio y así lo transmitió. “Uno cuando va a ese parque más que nada lo disfruta como fondo de la relación con su hijo, de cómo va creciendo; cómo van creciendo las cosas, la vida y todo eso. Al empezar a verlo desde un ojo de la cámara, empezás a ver verdaderamente lo que es la belleza del parque, que lo tenemos ahí al lado y a veces no lo apreciamos como lo que es. Y la verdad que es una cosa hermosísima”, opinó.

En el film, el parque es el escenario de un duelo argumental entre dos hombres de más de 70 años que tienen valores para la vida opuestos. Juan José Campanella contó que si bien la vejez es una cuestión intrínseca en el film, la cuestión de fondo tenía que ver con el pensamiento de cada personaje.

Además, Campanella contó cuándo decidió llevar al cine a la obra de teatro que él mismo se encargó de adaptar. “Un día la vi de cerca y realmente vi otra obra. Vi el primer plano, me empecé a imaginar los movimientos de cámara y sobre todo me puse a mirar al personaje que escuchaba. Entonces dije que había que llegar a la película, además de que quede un registro de estas grandes actuaciones”, afirmó.

“¿Con qué protagonista te sentís más identificado?“, buscó saber TN Show. ”El tema de la película no es la vejez sino que es el conformismo versus el compromiso representado en dos personajes que piensan posiciones extremas. Uno que todo es una lucha, una causa, y todo es algo por lo cual luchar y seguir viviendo, mientras que el otro es un tipo que acepta las reglas del juego, pasar desapercibido, ‘no hagamos olas’“, reflexionó.

Para el cineasta, las dos posiciones “siempre están dentro de cada uno de nosotros, en cada elección que hacemos, en cada trabajo que aceptamos o no aceptamos”.

“A veces gana uno, a veces gana el otro. Es tratar de encontrar ese punto medio. Y para mí eso es lo que lo hace rico, porque uno se identifica con los dos. Uno quiere ser uno, pero a veces no queda más remedio que ser el otro. Entonces, esa lucha constante me parece que es la tensión interna que tenemos todos. Así que identificarme, me identifico con los dos”, respondió.

La historia de Parque Lezama fue llevada al teatro por el propio Juan José Campanella con los mismos actores, Luis Brandoni y Eduardo Blanco. El cineasta adaptó la obra I’m Not Rappaport, de Herb Gardner, que tuvo en 1996 otra versión cinematográfica protagonizada por Walter Matthau y Ossie Davis.

En este caso, Campanella plasma en la pantalla la misma historia que se vio en las tablas. La trama une a dos personas de más de 70 años que se conocen en el Parque Lezama y entablan una particular relación de amistad.

Uno de ellos, verborrágico y comunista, el otro, muy callado, timorato y apolítico, tienen duelos verbales sobre las historias que se cuentan. El más extrovertido se la pasa hablando de sus supuestas misiones como agente secreto, algo que su compañero no cree una palabra.

Con el correr de las horas y los días, surgen situaciones muy complicadas a su alrededor: la visible inseguridad, la posibilidad de que cualquiera de ellos tenga un accidente y, sobre todo, resuenan en el ambiente las vidas pasadas que alguna vez tuvieron.

Entre charla y charla, los personajes de Eduardo Blanco y Luis Brandoni hilvanan las verdaderas caras de lo que vivieron, sufrieron y sintieron cuando eran jóvenes.

Además de Parque Lezama, Juan José Campanella se refirió al proyecto que está en camino: la serie de Mafalda. Sin poder dar demasiados detalles, el realizador anticipó algo de cómo se verá la producción animada basada en la famosa historieta de Quino.

“Soy fanático de la hora cero de Mafalda. Empecé a los 8 años con el segundo librito que salió y desde entonces muchos chistes me hacían reír muchísimo, otros no los entendía e iba al diccionario a buscar. Mafalda no es una tira para chicos, la pueden ver los chicos, pero no es para chicos. Entiendo totalmente la responsabilidad”, reflexionó.

Campanella sostuvo que entiende que hay “un respeto muy fuerte” a los personajes de Quino y que el proceso de producción de la serie “es maravilloso”.

“Todos (en el equipo), hasta los chicos más jóvenes que por ahí no tienen a Mafalda incorporada como un ícono, entienden que es el personaje más importante que ha salido de Latinoamérica, en cuanto a relevancia a nivel mundial. También entendemos que un poco es del mundo. En Italia piensan que es italiana, en Francia piensan que es francesa. Entonces tenemos que respetar esa cosa autóctona”, aseguró.

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Por eso, el cineasta anticipó una decisión clave acerca de la producción. “En Mafalda todos los personajes son argentinos y hablan con nuestro acento. No va a haber doblajes a otros españoles. En otros idiomas, obviamente se doblará, pero no va a haber español neutro o castizo. Todos la han leído así, así que la conocen así. Estoy muy entusiasmado. Creo que va a gustar mucho”, cerró.

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